Arquitectura turística ¿Se mimetiza tu establecimiento con el entorno?

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 Foto: www.hotelesconencanto.com

Por María Jesús Perea Medina ( @REDPLAN_ ) – Red Plan Consultores

Un ejemplo de arquitectura turística por excelencia es el hotel. Los hoteles, enclavados en pueblos, ciudades o en medio de la naturaleza, no pueden ser tratados como cualquier otro tipo de construcción ya que suelen cumplir más de una función y no sólo deben satisfacer las necesidades de una gran cantidad de personas, sino que el planteamiento del propio establecimiento debe ir más allá de la funcionalidad del mismo, haciendo referencia al entorno que lo rodea.

Podemos decir que los hoteles construidos en pueblos o ciudades están adaptados, en mayor o menor medida al entorno, ya que son regidos por las diferentes ordenanzas urbanísticas que los regulan. Sin embargo,

cuando este tipo de establecimiento se sitúa en el medio natural, en muchas ocasiones, “nos olvidamos de las leyes” e intentamos abarcar más de lo permitido, cuando en realidad, la perfección se alcanza al entrar en plena armonía con el contexto en el que nos situamos.

En este sentido y para ponernos en situación del último aspecto tratado, se muestran dos de los múltiples casos que ocurren en el Parque Natural de Cabo de Gata. Indagando en la web, por un lado, aparece la Casa Rural La Almendra y el Gitano. Un establecimiento sencillo, sutil que se sitúa en el Parque adaptándose al terreno, dispuesto en terrazas, que lo conforma y a partir del cual se desarrolla la construcción, contando con materiales del entorno y manteniendo la vegetación del paraje. Apreciando, por tanto, una clara composición arquitectura-medio. Por otro lado, a tan sólo diecisiete kilómetros del anterior establecimiento, encontramos otro hotel con fachadas blancas y dispuesto en terrazas que terminan a escasos metros del mar,  el “famoso” Algarrobico, un evidente ejemplo de desconexión y rotura. Se enclava en el Parque con veintiuna plantas y cuatrocientas once habitaciones, como si fuera una megaconstrucción utópica de los años 60’ pero hecha realidad, al igual que muchos otros hoteles y edificios que están funcionando en la actualidad. Son construcciones que indudablemente, hacen daño al medio.

Algunos aspectos que podrían tenerse en cuenta a la hora de construir en estos enclaves naturales para formar parte de ellos, sin necesidad de enterrarse, son:

– Realización de construcciones horizontales, en una sola planta, ya que la vertical nos la puede proporcionar tanto la pendiente del terreno como los árboles.

Fachadas y cubiertas vegetales utilizando las especies autóctonas que existen a su alrededor. Colocándolas con cierta habilidad, producirá el impacto visual buscado.

Uso de los materiales del entorno, así como el modo en el que se implantan. Siguiendo el mismo procedimiento de la naturaleza en la colocación de los materiales, mimetizará con el entorno.

Así pues, los arquitectos, hoteleros, constructores, promotores y un sinfín de personas que rodean la construcción de estos edificios turísticos deben tener claro que la comodidad, el confort y la funcionalidad pueden estar en concordancia con el ámbito en el que se emplazan las construcciones que van a realizar.

Innovación en turismo significa sumar y diferenciarse. ¿Te unes?

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