Turismo astronómico: Las estrellas como recurso turístico

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Por Javier Pedraza Torres – Director Área I+D+i de Green Globe Sostenibilidad y Proyectos Ambientales

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Foto: Óscar Blanco 

En los últimos años el perfil de turista en nuestro país -y más concretamente en la comunidad autónoma de Andalucía- ha cambiado radicalmente. Cada vez, con más frecuencia, recibimos visitantes que quieren una oferta alejada del clásico turismo de sol y playa, buscando experiencias ligadas con su forma de vida y sus aficiones.

Este perfil de turista, que no sólo viene a disfrutar del sol y la playa, valora notablemente actividades complementarias que proporcionan un servicio de alto valor añadido y que facilitan el desarrollo de sus aficiones. Ejemplo de este turismo es el turismo deportivo, cultural, gastronómico, el turismo activo o de aventura, turismo rural y otros más específicos como el turismo ornitológico o el turismo astronómico. En éste último el visitante tiene un perfil de nivel adquisitivo alto, con estudios superiores y con una afición en la que invierten cantidad de tiempo y dinero para disfrutar de cielos nocturnos estrellados.

Andalucía es un lugar privilegiado para la observación astronómica por su situación geográfica, el clima y la orografía.

A pesar de ello, en estos años de desarrollo urbanístico desenfrenado los cielos se han visto alterados por un tipo de contaminación procedente del alumbrado público; la llamada contaminación lumínica. Por todo esto, hoy en día, los astrónomos aficionados y profesionales tienen cada vez más difícil acceder a buenos cielos libres de la creciente contaminación lumínica de las ciudades. Este es un problema que no sólo afecta a esta ciencia, sino que se ha probado que influye negativamente en las especies vegetales y animales de hábitos nocturnos, y en los ciclos circadianos de nuestra propia especie. Además, una sobreiluminación por completo innecesaria desemboca en un derroche energético inaceptable en estos tiempos de crisis.

 Desde hace unos años, diversas iniciativas intentan combatir la contaminación lumínica desde varios frentes  (StarLight , IACO, La hora del planeta y otras). Entre ellas se encuentra la calificación de espacios naturales (Parque estelar, Reserva Starlight, proyecto NIXNOX…) encaminadas a señalar aquellos lugares apropiados para la práctica de la observación astronómica. El fomento del turismo astronómico es, por tanto, una manera de incentivar a los responsables de esos espacios a preservar la calidad de los cielos estrellados.

La promoción y explotación del turismo astronómico debe afrontarse de una forma multidisplinar, controlando y disminuyendo la contaminación lumínica por un lado y fomentando y atrayendo al turista,  ofreciendo servicios de valor añadido y promocionando y reivindicando la calidad de nuestros cielos como los mejores de Europa. El turista astronómico viene buscando cielos estrellados y servicios adaptados a sus necesidades de observación, lugares libres de alumbrado público, zonas altas y de fácil acceso, equipo y material para la observación astronómica, etc. Ofrecer servicios a un segmento tan específico como al turista aficionado a la astronomía diversifica la oferta y mejora la competitividad del sector.

El mayor problema de adaptar la oferta actual y ofrecer servicios para el turista astronómico, radica que este tipo de turismo es poco conocido por parte de los empresarios del sector de nuestra región. Por consiguiente, la coordinación entre instituciones implicadas como administraciones públicas, (Junta de Andalucía, Municipios, Diputación) agencias de promoción y difusión del turismo, de empresas del sector turístico y astrónomos profesionales y aficionados, es necesaria para conseguir explotar un segmento con un público amplio, que proviene en gran medida del extranjero.

El turismo astronómico es un gran desconocido en nuestra región, a diferencia de otros tipos de turismo que han emergido estos últimos años, como el turismo rural o el turismo activo. Es por ello que es necesario realizar acciones de formación-acción que divulguen y fomenten sus capacidades. En el curso de verano de la Universidad de Málaga Astronomía, Calidad del Cielo Nocturno y Turismo Astronómico se abordaron todos estos temas, dando una visión global y realista del problema de la contaminación lumínica y del futuro del turismo astronómico. El curso contó con expertos a nivel nacional que trataron temáticas como: observación astronómica, técnicas de medida del brillo de fondo del cielo, calificaciones astronómicas para los espacios naturales, contaminación lumínica y sostenibilidad. Este curso se desarrolló fomentará el debate y la reflexión por parte de los ponentes y el alumnado con una mesa redonda sobre turismo astronómico con intervenciones de concejales y técnicos de ayuntamientos, directores de parques naturales y empresas ligadas con la sostenibilidad y el medioambiente.

En definitiva, Andalucía cuenta con unas condiciones excelentes para la observación astronómica. El turismo astronómico es una realidad en otras partes del mundo. El dar a conocer nuestra calidad del cielo nocturno, fomentar acciones de control de la contaminación lumínica y ofrecer servicios de valor añadido adaptado a las necesidades del turista son las piezas claves para explotar un recurso natural poco conocido pero con gran potencial en nuestra comunidad.

Innovación en turismo significa sumar y diferenciarse. ¿Te unes?

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