4 claves a tener en cuenta en las Ferias Turísticas

 

 

4 claves a tener en cuenta en las Ferias Turísticas

 

Por Juan Vázquez – Business Analyst en Jeddins

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Acudir a una feria de turismo tiene un alto coste, por tanto es primordial amortizar la inversión. Para ello es conveniente tener presentes ciertos aspectos clave que maximicen las probabilidades de éxito.

Es frecuente oír a muchos representantes institucionales y profesionales del sector turístico, que acuden a las ferias turísticas ‘porque hay que estar’. Aunque es cierto que para vender un producto en muchas ocasiones ayuda el exponerlo en el escaparate, y las ferias de turismo son un buen escaparate turístico para los destinos, es muy desalentador asumir el gran esfuerzo que requiere acudir a una feria sin mayor motivación que el convencimiento de ir ‘porque es lo que toca hacer’. Por este motivo exponemos en este breve artículo 4 claves a tener en cuenta, por parte de la representación de los destinos, para rentabilizar al máximo el esfuerzo invertido.

1.- Mostrar una imagen de destino consensuada:

Cada actor de un destino posee una imagen del mismo basada en sus propios intereses. Así aquellos profesionales que ofrezcan una oferta basada en el relax, proyectarán una imagen de destino libre de ruidos, con zonas poco o nada saturadas de público, etc.; mientras que aquellos que ofrezcan una oferta de ocio nocturno intentarán proyectar una imagen de destino donde la algarabía inunde las calles, con una amplia variedad de locales con música en directo, principalmente al aire libre, o en locales integrados en el caso urbano, para facilitar los desplazamientos y el tránsito de público entre los diferentes locales tanto de la oferta propia como de la complementaria; etc. No hay nada más desconcertante para un turista potencial que no tener claro cuál es el concepto del destino, esto es, qué va a encontrarse cuando llegue. Por tanto es necesario que se ofrezca una imagen homogénea y sobre todo, coherente con la realidad, de modo que el turista tenga claro qué esperar y qué no esperar del destino.

Para consensuar esta oferta, es necesario un trabajo previo en el que tanto Administración como empresarios, colaboren para adaptar la oferta a los intereses de cada parte, cediendo cada uno en aquellos aspectos que vayan en contra del interés general y aunando esfuerzos en aquellos otros que permitan el bien común (en este sentido hay que tener presente que no existe el bien particular si éste contradice el bien general).

2.- Consensuar la oferta:

Alineado con lo anterior, la oferta mostrada debe ser coherente con la imagen de destino si se desea que tenga éxito. No cabe duda de que para poder promocionar un producto turístico, es necesario promocionar el destino, esto es, por ejemplo, toda oferta de instalaciones hoteleras va acompañada de imágenes del entorno en el que se ubica; de reseñas a la oferta complementaria que el visitante hospedado puede encontrar a corta distancia; etc.  Por este motivo, es importante que imagen de destino y oferta vayan de la mano, ya que de otro modo se caería en las contradicciones a las que se aludió en el punto anterior, transmitiéndose una imagen desconcertante que generará desconfianza, y por tanto, rechazo.

3.- Seleccionar bien el mensaje adaptándolo al público objetivo:

Vender un destino guarda similitudes con la venta de cualquier producto turístico, por tanto hay claves que conviene recordar como son:

  • Al consumidor potencial no le interesa qué haces ni cómo lo haces, sino en qué se va a beneficiar si visita el ese destino en concreto en vez de otro. De este modo hay que huir de mostrar los grandes logros en gestión, adaptación/remodelación de infraestructuras, etc., y centrar el mensaje en cómo esa gestión; o esas mejoras va a hacer más placentera su estancia; o cómo van a satisfacer sus necesidades.
  • Sintetiza bien el mensaje en dos o tres ideas claves. Cada receptor en una feria está bombardeado constantemente por anuncios, mensajes, etc., por tanto hay que ser breve (para no aburrir), claro (para que no albergue dudas sobre lo que ha oído) y conciso (para que guarde en su memoria esas ideas clave y las asocie con el destino).
  • Comunica en el lenguaje de tu público: antes de elaborar el discurso hay que tener presente qué interesa al auditorio al que nos dirigimos, y no tanto en qué nos interesa a nosotros, por ejemplo, a un touroperador le interesará saber principalmente cuál es la oferta de alojamiento, las facilidades de comunicación el destino, el estado de las infraestructuras, etc., y no tanto si se ha implantado o no la Agenda 21 en el municipio, o si existe o no un plan de eficiencia energética en los edificios públicos, etc.

4.- Trate bien a sus invitados:

El stand en al feria es una ‘embajada’ del destino, por tanto trate bien a cuantos muestran interés en él ya que el trato recibido es una muestra del trato que pueden esperar si visitan el destino. Facilite el trabajo a los profesionales (medios de comunicación, empresarios que acuden a reuniones, etc.); esté atento a sus invitados facilitándoles información, aclarándoles sus dudas, amenizando su estancia en el recinto, etc. Esto hará que la imagen se vea reforzada, y que el boca a boca sea positivo. Es importante recordar que una valoración personal tiene un efecto mayor que cualquier acción publicitaria.

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