La importancia de las emociones en la actividad turística

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Por José Miguel Balcera Barrero @JMBBRDT – Blog El rincón del Turista

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¿Sabías que el ser humano diseña sus experiencias vitales a través de una sucesión de emociones protagonizadas ante cada situación?

La intensidad y la forma en la que esas emociones sean sentidas y percibidas determinarán su naturaleza.

Así, la psicología juega un papel crucial en el sector turístico, ya que efectuando un adecuado uso de la misma, todo el tejido empresarial de cada destino puede obtener grandes beneficios traducidos en maximización de beneficios, prestigio, singularidad y una clara diferenciación con respecto a una competencia que cada vez es más intensa. Pero, ¿Por qué es tan intensa la competencia en los últimos años? La respuesta que más sentido adquiere ante la citada pregunta es el progresivo proceso de concienciación que se está adquiriendo sobre la importancia que el turismo representa como motor de desarrollo económico y cultural a nivel mundial, tal y como muestran las principales estadísticas del sector a nivel mundial.

Así pues, los sentimientos se posicionan como la base de toda experiencia, nombrándose a continuación 5 sentimientos de oro o emociones en la actividad turística que todo visitante desarrolla:

1.- Ilusión. El turismo se asocia en infinidad de ocasiones a ocio y tiempo libre, de ahí la generación en la mente del consumidor de este sentimiento ante la inminente aventura que va a protagonizar. Esta percepción de la realidad por parte del consumidor debe ser sumamente cuidada por todas y cada una de las empresas que componen el destino seleccionado, así como por el propio destino, ya que del nivel de concordancia entre “lo que se dice que se vende” y ” lo que realmente se vende” dependerá el mantenimiento de este sentimiento que actúa como base de la experiencia final, eso sí, en positivo, sin añadir el prefijo “de” delante.

2.- Incertidumbre. Todo visitante se ve envuelto en un clima de incertidumbre durante todo el proceso de compra, así como mientras ejerce su actividad turística en un destino que puede ser nuevo, diferente, no conocido para los mismos, por lo que resulta de vital importancia para tornar este sentimiento en positivo la creación por parte de la empresa turística de una relación de confianza con el cliente, haciéndole ver la disponibilidad de la misma ante la resolución de cualquier detalle que no esté claro, por muy insignificante que pueda parecer.

3.- Protagonismo. A lo largo de las últimas décadas, todo visitante ha ido creando en su mente una clara imagen sobre su papel en la actividad turística en la que participa: ser el protagonista único en cada momento, incluso antes de poner un pie en el destino. Este sentimiento viene dado por el desarrollo de un perfil que cada vez adquiere más relevancia: el cliente 5 “s”(soñador, sentimental, sincero, sagaz y suspicaz).

4.- Sentimiento de enriquecimiento cultural y personal. Las motivaciones a la hora de realizar un viaje pueden ser de diversa índole, aunque todas y cada una de ellas generan en la mente del consumidor un sentimiento de enriquecimiento, destacando el cultural y el personal. Viajar es cultura, aprendizaje, anhelo por la toma de contacto con diferentes costumbres, gentes, una diversidad que aporta un alto grado de aprendizaje que únicamente se adquiere de una manera tan intensa viajando, conociendo el mundo donde vivimos.

5.- Desarrollo de un sentimiento de apego al destino. El nivel de apego que el visitante sienta en relación al destino visitado determinará el comienzo de la generación de las “experiencias” vividas en el mismo, así como la determinación en un alto porcentaje de su grado de fidelización al mismo. El desarrollo de este sentimiento comienza antes de la realización de la visita al mismo, extendiéndose hasta la finalización de la misma, de ahí la necesidad de diseñar adecuadas sugestiones que queden grabadas en el subconsciente del visitante, traducidas en un gradual acercamiento a emociones únicas e irrepetibles, debiéndose generar al mismo tiempo un grado de satisfacción en cada visitante mayor al esperado.

Y tú ¿con qué emociones en la actividad turística te identificas?

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