Cómo conectar con el cliente

Por Leonor Cabrera ( @leonor_cabrera ) – Viventi Desarrollo Personal y Profesional

Todos los que tenemos empresas compartimos una preocupación: cómo conectar con el cliente, ya sean otras empresas o particulares. Establecer un vínculo emocional con las personas con quienes vas a trabajar es algo muy importante, ya no sólo para culminar un proceso de venta, sino también para que nuestra satisfacción con la labor que hacemos sea aún mayor.

En el momento en el que hay una conexión real con el cliente, hay también una satisfacción emocional.

Las personas somos seres sociales y necesitamos sentirnos a gusto con lo que hacemos, felices, y ahí es muy importante que las relaciones con los demás, tanto clientes como compañeros de trabajo, sean satisfactoria.

Si logramos conectar con el cliente no sólo estaremos logrando que nuestra empresa o nuestro negocio funcione mejor, también estamos cuidándonos a nosotros mismos y siendo respetuosos con nosotros mismos desde el punto de vista emocional, tal y como le sucede a Juliette Binoche en esa tienda que monta en la película Chocolat. En el vídeo que hay en este post puedes ver como Juliette Binoche es capaz de detectar qué necesitan sus clientes.

Esta habilidad, como todas, se puede entrenar. Ya sé que puedes creer que eso de tratar con la gente es difícil, cuesta, es complicado, pero piensa que la manera de comportarse de la persona que tenemos delante puede ser un espejo de cómo nosotros nos comportamos en determinadas circunstancias que puede aportarnos mucha información sobre cómo somos, cuáles son nuestros bloqueos y cuáles son nuestras potencialidades.

¿Qué podemos hacer para mejorar la conexión con nuestros clientes? Esta pregunta nos la llevamos haciendo en Viventi, mi empresa, desde que abrimos hace ya casi dos años. Para nosotros, que nos dedicamos al desarrollo personal y profesional, esta parte, como podrás imaginar, es muy importante, así que nos hemos hecho un código que intentamos tener presente siempre que algún cliente contacta con nosotros, ya sea por teléfono, correo electrónico o en persona.

1.- Escucha. Vamos con prisas. Tenemos que ir rápido de un lado para otro mientras miramos el correo electrónico que nos acaba de llegar al móvil o contestamos esa llamada urgente. Escucharnos unos a otros está en desuso. Y precisamente porque está en desuso puede marcar la diferencia a la hora de conectar con un cliente. A todos nos gusta sentirnos especiales. La escucha es todo un arte y para practicarla es necesario escuchar de verdad al otro, sin interrumpir y sin caer en distraccciones como mirar ese dichoso teléfono móvil.

 2.- Presta atención. Para escuchar de esa manera que te propongo es indispensable prestar atención, mirar de verdad a la persona que tienes delante. Se podría decir que es mirarla con todo el cuerpo, prestar atención a eso que nos está diciendo o nos está contando con todos los sentidos, volvernos permeables a lo que nos dice aún sin saberlo, como la Vianne de Chocolat.

3.- No juzgues. El juicio es uno de los peores consejeros que tenemos. Si un cliente llega con una necesidad, por muy absurda que te pueda parecer o quejándose, es porque para esa persona es importante lo que te demanda. El juicio, aunque no se emita de forma verbal, se percibe a través del lenguaje no verbal, como demuestra la sinergología, una ciencia dedicada a estudiar esos microgestos faciales que delatan lo que pensamos.

4.- Sé amable pero firme. La amabilidad es necesaria, pero también la firmeza. Si alguien te pide algo que no puedes darle, díselo de forma clara. Las personas, por muy absurdo que pueda parecer, agradecemos que nos pongan límites porque así sabemos hasta dónde podemos llegar. Si le das siempre la razón al cliente, aunque no la tenga, estarás dándole carta blanca para que coja todo lo que quiera. El decirle ‘hasta aquí’ hará que el cliente vea que eres una persona seria, que sabe hasta dónde puedes llegar y hasta dónde pueden llegar los otros en el trato contigo.

5.- Ten una postura corporal abierta. Intenta evitar tener los brazos cruzados, mirar hacia abajo. Si tú tienes una actitud corporal abierta y relajada, neuronas espejo mediante, la persona que tienes delante se sentirá un poco más abierta y relajada.

Así lo hacemos nosotros, pero seguro que si tú sueles tratar con clientes también tendrás tu propio código. Nos encantaría que nos contaras cómo lo haces para conectar con el cliente y qué es para ti útil a la hora de tratar con ellos.

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